Olvídate del «Launch Control», de los modos de conducción o incluso de los altavoces a modo de escape, y opta por la esencia misma del automóvil: el Lotus Elise. En contra de las tendencias actuales de comodidad y modernidad, el Elise SC nos recuerda que un coche de ocio es, ante todo, un peso pluma, un buen chasis y un motor «suficiente». Este magnífico ejemplar solo espera a su próximo caballero.